1 de mayo de 2016 en Centro Cultural | Teatro Auditorio

José Luis Cuerda recibe el reconocimiento “Ingenioso Hidalgo de la Mancha”

Este sábado, Argamasilla de Alba acogió las I Jornadas Cervantinas “Morir cuerdo, vivir loco”, organizadas por el Ayuntamiento de Argamasilla de Alba, las Universidades Alfonso X el Sabio y Autónoma de Madrid, y Universidad de Valladolid; con las que se cierran las actividades programadas durante el mes de abril en torno al Día del Libro y del IV Centenario de la muerte de Cervantes, una nueva apuesta por la cultura y por ahondar en el conocimiento sobre Cervantes y su obra, sobre todo el Quijote, con charlas-coloquio y homenajes, como el realizado a José Luis Cuerda.

Para este primer reconocimiento “Ingenioso Hidalgo de la Mancha, un premio a la trayectoria de personalidades del mundo creativo con origen en Castilla la Mancha, o bien que hayan desarrollado su carrera y actividad dentro de esta tierra, o bien llevando el nombre de La Mancha más allá de las fronteras regionales y nacionales”, indicaba el concejal de Cultura, José Antonio Navarro, que continuó diciendo, “no se nos ocurre un destinatario mejor, que el caballero andante del cine español, D. José Luis Cuerda Martínez”, a quien hicieron entrega del premio el alcalde de Argamasilla de Alba, Pedro Ángel Jiménez, y el viceconsejero de Cultura, Jesús Carrascosa.

Por su parte, Cuerda, muy agradecido, realizó una interesante intervención, en la línea de su filmografía surrealista, aunque señaló que este calificativo no le gusta mucho, a pesar de ello llenó su intervención de expresiones como: “El día del fin del mundo será un día inolvidable” o “El qué dirán es uno de los valores supremos de la estupidez”. Además indicó, a la pregunta del público de por qué se metió en el mundo del cine, que “todas las decisiones importantes que tomamos en la vida, si las pensamos un poco, no las tomamos o decidimos que no las hacemos”, y cerró su intervención afirmando: “Quien sabe perder, lleva mucho ganado”.

El alcalde, agradeció a Cuerda la aceptación de este reconocimiento, así como a los ponentes, alumnos del IES “Vicente Cano” y a todos los que han hecho posible estas jornadas en un año tan importante como 2016, en el que se conmemora el IV Centenario de la muerte de Cervantes. 

Jiménez ofreció la localidad a las universidades Alfonso X el Sabio y Autónoma de Madrid para la realización de las jornadas en los próximos años, “para nosotros es importantísimo mantener viva la tradición cervantina y quijotesca, no sólo en los años de centenarios”, aseveró.

Por su parte, el viceconsejero trasladó a Cuerda la felicitación del presidente de Castilla-La Mancha. José María Paje, “por este nuevo y merecido reconocimiento”, y al Ayuntamiento “por el esfuerzo y decisión de haber afrontado el reto que supone la conmemoración del IV Centenario de la muerte de Cervantes, éstas se pueden hacer con más o menos dinero, más o menos acierto, pero pocas localidades lo afrontarán con tanta pasión como Argamasilla de Alba, a la hora de reivindicar su lugar en la biografía cervantina”.

Como señalaba el concejal de Cultura, estas jornadas son una realidad gracias a la aportación desinteresada de Rosa Navarro de la Universidad Alfonso X El Sabio; Javier Rodríguez, Juan Carlos Gómez y Amelia Fernández de la Autónoma de Madrid (UAM), y Alfonso Martín Jiménez, de la Universidad de Valladolid, así como la fuerte apuesta del Área de Cultura y sus profesionales porque ésta sea la primera de muchas jornadas en torno a Cervantes que se celebren en la localidad en los próximos años.

La sesión de la mañana, inaugurada por parte del alcalde y del concejal de Cultura, acogió en primer lugar la presentación, también por ambos, de las obras completas de Cervantes impresas por Rivadeneyra en Madrid y en Argamasilla de Alba, una colección adquirida hace unos meses por el Ayuntamiento para ampliar el archivo histórico, sumándose ésta a las dos ediciones menores que ya atesora la localidad.

Destaca en esta colección del Quijote, una parte que no fue impresa en Madrid, sino en Argamasilla de Alba, en concreto dentro de la Cueva de Medrano en 1863 donde Rivadeneyra trasladó e instaló la imprenta, en el mismo lugar donde Cervantes estuvo preso y gestó la inmortal obra. De esta aventura salieron dos ediciones, la mayor o de lujo y la menor, más conocida y compuesta de varios tomos sólo con el Quijote, ambas con el prólogo del dramaturgo y académico de la RAE, Juan Eugenio Hartzenbusch.

Cabe destacar, con motivo de este acontecimiento, la visita del infante Sebastián Gabriel de Borbón y Braganza a la villa de Argamasilla de Alba para la puesta en marcha de las máquinas con las que se imprimió la edición de lujo del Quijote, como dejaron constancia de ello los medios de la época.

A la presentación de la obra de Rivadeneyra, le siguió la charla coloquio, moderada por Javier Rodríguez Pequeño, en la que Alfonso Martín Jiménez expuso los resultados de las investigaciones de los últimos 15 años sobre Cervantes y Avellaneda, que le han llevado a dos conclusiones fundamentales: en primer lugar, que el propio Cervantes identificaba a Avellaneda, el autor del Quijote apócrifo, con el aragonés Jerónimo de Pasamonte; y en segundo lugar, que la segunda parte del Quijote de Cervantes constituye una imitación del Quijote de Avellaneda.

En cuanto a Argamasilla, Martín, afirma que en la primera parte del Quijote (1605), Cervantes situó claramente la patria de don Quijote en Argamasilla, pues son los “Académicos de la Argamasilla, lugar de la Mancha” los que firman los sonetos laudatorios y los epitafios para las tumbas de don Quijote y Dulcinea, hecho que no quiso confirmar, en su segunda parte, por contradecir a Avellaneda, al situarlo también en Argamasilla de Alba “Patria feliz del hidalgo caballero don Quijote”.

Amelia Fernández, por su parte, disertó sobre cómo ha sido leído, comprendido e imaginado el Quijote y Cervantes en las últimas décadas, desde las instituciones educativas, la historia cultural y los propios lectores, un periodo de altibajos para el Quijote dentro del sistema educativo, pasando de ser obligada su lectura a partir de 1940 a ser ignorado en los primeros años de la democracia, “afortunadamente”, con la llegada del nuevo siglo, la obra ha vuelto a tener la relevancia merecida.

Ya en el Teatro-Auditorio, el concejal de Cultura, presentador del acto, anunció que el jurado del concurso de carteles había decidido declarar desierto el premio del mismo por la baja participación, anunciando, en próximas fechas, una nueva convocatoria con algunas modificaciones en las bases que faciliten la presentación de propuestas.

Previamente al reconocimiento a Cuerda, Rosa María Romero, directora de las Jornadas, dirigió una laudatio en honor a una “persona a la que sigo desde muchísimo tiempo” y de la que afirmó: “Hablar contigo es un placer, pero hablar de ti es una cosa complicadísima (…) y me dijo, pues invéntatelo todo o no lo inventamos los dos”, por lo tanto, anunció que podía ser verdad o mentira lo que iba a contar, e invitó a los asistentes interesados en la vida y obra a investigar y descubrir la verdad entre lo inventado. Una intervención que cerró con un aforismo de su último libro: “El exceso de realidad daña tanto la capa de ozono como los gases de las vacas”.

Paralelamente a la organización de estas jornadas los alumnos y alumnas de 4º de ESO del IES “Vicente Cano” de la localidad, orientados por la profesora Natividad Lara Cepeda, desarrollaron un proyecto llamado ‘Literatura y Cine en la obra de José Luis Cuerda’, en el que, entre otras, han realizado entrevistas, representaciones de escenas de la obra del cineasta y la presencia de estos trabajos en las redes sociales, así como la difusión de este evento. Parte de este esfuerzo pudo verse en la jornada de la tarde. Además, durante el acto, los participantes en este proyecto, tuvieron la oportunidad de realizar varias preguntas al homenajeado.

Previamente a la sesión de la tarde, el protagonista del acto, José Luis Cuerda, fue invitado, junto al viceconsejero de Cultura, Jesús Carrascosa, y la vicepresidenta de la Diputación de Ciudad Real, María Beatriz Fernández, a firmar en el libro de visitas ilustres de la Casa de Medrano, en el mismo lugar donde Cervantes gestó el Quijote, la Cueva de Medrano, al igual que hicieron los participantes en la sesión matinal.

La clausura de los actos corrió a cargo del ilusionista y cómico Dani Alés, premio Internacional de Magia, Premio Santa Pola de Comedia, Premio Ópera de monólogos y Premio del club Internacional de Prensa, entre otros; y como monologuista, es habitual del Circuito Nacional de Comedia, actuando frecuentemente en las más prestigiosas salas y teatros, y en el canal de televisión Paramount Comedy, ahora Comedy Central.