12 de enero de 2015 en Policía Local

La Policía Local estrena nueva uniformidad para adaptarse a la normativa regional

Desde la pasada semana, los agentes de la Policía Local de Argamasilla de Alba lucen la nueva uniformidad de los cuerpos locales en la región, agotando al máximo los cinco años de moratoria que daba la orden autonómica, lo que ha llevado a los agentes argamasilleros a ser de los últimos en hacerlo de la región.

Este cambio de uniformidad, de invierno y verano,  ha supuesto un esfuerzo económico de 12.000 euros con cargo a los presupuestos de 2015, a lo que se debería añadir que desde hace unos años se han ido adquiriendo diferentes elementos de la uniformidad, reduciéndose así la inversión final, indicaba el alcalde, Pedro Ángel Jiménez, a lo que se añadirá a lo largo del año la adquisición de un etilómetro evidencial, lo último en este tipo de tecnología, un aparato que  agilizará el proceso en caso de dar positivo en un control de alcoholemia.

Para Jiménez, dotar al cuerpo municipal de los medios materiales necesarios para ejercer sus funciones con la mayor efectividad posible “es y ha sido una prioridad en los presupuestos municipales pues de su trabajo depende la tranquilidad y seguridad de todos los vecinos”, una línea que ha sido “prioritaria en los últimos años”, como se ha demostrado con la adquisición de un nuevo coche o la incorporación de nuevos agentes.

Según informaba el Jefe de la Policía Local, José Carretón, en la presentación de la nueva uniformidad, aunque desde el momento de la aprobación de la norma autonómica del 11 de mayo de 2011, de la Consejería de Presidencia y Administraciones Públicas, hubo ayuntamientos que implantaron la nueva uniformidad, la Policía Local de Argamasilla de Alba ha agotado prácticamente al máximo la adopción de las nuevas prendas con el fin de optimizar y aprovechar los recursos que ya había disponibles de la anterior uniformidad, siendo ahora, cuando era preciso renovar el vestuario.

En dicho acto, Carretón ha indicado al alcalde que la nueva uniformidad se caracteriza por la supresión del color amarillo y vuelta al tradicional azul marino con detalles en azul celeste. Se trata, según el jefe local, de prendas modernas, de buena calidad que otorgarán una mayor operatividad a los agentes, permitiéndoles entre otros aspectos decidir cuando han de ser más o menos visibles, pues para el primer caso tienen que ponerse el chaleco reflectante. Así mismo, la orden establece los  nuevos emblemas que deberán portar los agentes municipales en su uniforme en el que habrá de figurar el escudo del municipio y de Castilla-La Mancha.