Iglesia de San Juan Bautista

Se comenzó a construir en 1542, por Juan de Ornero. En 1587 la obra es encomendada al maestro cantero Juan de Rigos, quien la debía finalizar en seis años. La Iglesia de San Juan Bautista se incluye en el grupo de las iglesias columnarias, tipología que aúna la tradición gótica con los aires renovados del Renacimiento italiano. En planta se presenta como un rectángulo de 58 m de longitud por 20 m de anchura, dividido en tres naves, la central doble de ancha que las dos laterales. Se aprovecha la anchura de los contrafuertes para crear un doble cuerpo de capillas que no dejan de ser un ancho arco de refuerzo. En alzado, los elementos sustentantes son los pilares circulares que dan lugar a la tipología de columnarias, pilares circulares sobre zócalo basa, fuste liso y capitel con faja decorativa de vegetación espinosa  propia del s. XVI, donde se recogerán los distintos nervios de las bóvedas.

Las cubiertas se realizarán con bóvedas de crucería simple, y en el primer tramo junto al presbiterio hay bóvedas de terceletes y estrelladas, donde la complicación de la crucería es evidente. En los tramos donde la crucería es simple la clave de la bóveda se nos presenta con decoraciones de la cruz de San Juan y piñas. Los arcos formeros de la nave central son de medio punto rebajados, frente a los de las naves laterales que son apuntados o de ojiva. Una de las características de estas iglesias es que las tres naves se alzan a la misma altura.  A este tipo de alzado se le denomina “iglesias de nave salón”, que contribuyen a crear una sensación de espacio mayor o de mayor monumentalidad, estando vinculadas a la tradición de las iglesias alemanas llamadas Hallenckirner.

En los ss. XVII y XVIII es completada con nuevas adiciones: capillas laterales, enlosado y dos magníficos canceles (uno de ellos parcialmente destruido, y en la actualidad restaurados) con tallas de la efigie y escudos familiares del príncipe Enmanuel Filiberto de Saboya, Prior de la Orden de San Juan.

El templo tuvo que contar con obras artísticas de gran valor pero sufrió dos terribles saqueos o expolios, uno en 1808 cuando se apoderaron del pueblo las tropas napoleónicas y otro en 1936 durante la Guerra Civil.

En 1988 se proyecta la restauración de la techumbre y el interior del templo, y en 1993 se  reparan los pórticos. En el año 2003 se consolida la parte inconclusa conocida como “el descubierto” habilitándola como auditorio, y la fachada.

Cuadro Exvoto de Rodrigo de Pacheco

El cuadro exvoto de Don Rodrigo de Pacheco está situado en la capilla de la Virgen de la Caridad de Illescas (a la derecha del altar mayor), en la Iglesia de San Juan Bautista. Fue donado por Don Rodrigo Pacheco, y está fechado en 1601 (cuatro años antes de la aparición de la Primera Parte del Quijote). En él aparecen como orantes una dama y un caballero, cual personaje del Greco, autor que recordamos en otras muchas facetas del cuadro.

Posee el caballero ojos espantadizos y largos bigotes. El caballero es el propio Don Rodrigo de Pacheco, al cual la tradición argamasillesca identifica como posible trasunto de Don Quijote, ya que tanto la fecha, como el motivo de la enfermedad mental del Marqués, contribuyen a esta identificación. Sobre los personajes, la Virgen de la Caridad de Illescas, Santo Niño en sus brazos y un coro de querubines, escoltando la figura, el patriarca San José y el evangelista San Mateo. Conserva al pie esta inscripción:

“Apareció nuestra Señora a este caballero estando malo de una enfermedad gravísima desamparado de los médicos víspera de San Mateo año MDCI encomendándose a esta Señora y prometiéndole una lámpara de plata llamándola día y noche de un gran dolor que tenía en el celebro de una gran frialdad que se le cuajó dentro”.