Lagunas de Ruidera

Las Lagunas de Ruidera fueron declaradas Parque Natural en 1979. Cuenta con una extensión de más de 30 km. y ocupa una superficie total de 3.772 hectáreas situadas en los términos municipales de Ruidera, Alhambra, Argamasilla de Alba y Villahermosa dentro de la provincia de Ciudad Real y en el término de Ossa de Montiel en la provincia de Albacete.
El Parque lo conforman el embalse (pantano) de Peñarroya y un total de 15 lagunas escalonadas (Blanca, Conceja, Tomilla, Tinaja, San Pedra, Redondilla, Lengua, Salvadora, Santo Morcillo, Batana, Colgada, del Rey, Cueva Morenilla, Coladilla y Cenagosa), conectadas entre sí por cascadas y emisarios subterráneos, en un conjunto de singular belleza, un oasis cuya frondosidad y exuberancia contrasta con la extrema aridez que lo circunda.

El paisaje resulta espectacular y único en la Península Ibérica. Los valores naturales del lugar saltan a la vista, teniendo en la avifauna uno de sus principales alicientes. Cabe destacar que todas las Lagunas de Ruidera están cerradas por una barrera natural de toba que represa las lagunas.
El agua de las lagunas procede de:

  • Manantiales laterales situados en las laderas que delimitan sus vasos.
  • Aportes superficiales del Alto Guadiana que rebasan las barreras o de algún tributario como el arroyo de las Hazadillas.
  • Aportes subterráneos que siguen el valle y que son capaces de salvar kársticamente y en profundidad las barreras que le cierran.

Asimismo, se trata de un lugar de indudables resonancias cervantinas. En el interior del parque se encuentra la famosa Cueva de Montesinos (término municipal de Ossa de Montiel), que según la tradición es aquella a la que Cervantes se refiere en los capítulos 22 y 23 de la II Parte del Quijote.