20 de noviembre de 2018 en Senderismo | Centro Cultural

Zancajos resume en una exposición fotográfica seis años de senderismo

La Galería Gregorio Prieto de la Casa de Medrano de Argamasilla de Alba acoge hasta el 2 de diciembre la exposición fotográfica del Club de Senderistas Zancajos: “Seguimos caminando (2013-2018)”. Una muestra que a través de 44 imágenes recoge algunos momentos de las actividades y vivencias a lo largo de los últimos seis años, y algunos de los escenarios en los que han tenido lugar.

Según se explican desde Zancajos, esta serie de fotografías no pretende ser un reportaje sistemático ni exhaustivo de lo realizado por el club en estos años; se trata tan solo de una breve muestra que quiere acercar a quienes la contemplen lo que desde hace años “se ha convertido en una gran pasión: la naturaleza, los espacios abiertos, la montaña; la increíble sensación de recorrer estos paisajes”.

“Aunque las imágenes logren transmitir algo de la grandeza de estos paisajes  o las fantásticas sensaciones que recorrerlos nos produce, esto nada tiene que ver con sentir estas experiencias en primera persona”, afirman desde Zancajos.

Las imágenes que pueden verse han sido tomadas con cámaras réflex, compactas o teléfonos móviles, pues con ellas no se ha buscado una alta calidad artística sino meramente documental, a pesar de ello, el visitante podrá ver extraordinarios paisajes y encuadres que solo están al alcance de la visión de los amantes del senderismo, y gracias a esta exposición, del público en general.

La directiva de Zancajos agradeció la colaboración de los socios del club aportando sus fotografías para esta muestra, del mismo modo que se reconoció la colaboración de la Diputación Provincial de Ciudad Real, financiando la totalidad del proyecto, y del Ayuntamiento de Argamasilla de Alba por la cesión de la sala y por apoyar desde hace años la práctica del senderismo en la localidad, a través de las distintas iniciativas que Zancajos viene presentando.

Igualmente, se reconoció el trabajo de edición realizado por Rufino Pardo, “pues gracias a su indudable profesionalidad y buen gusto las fotografías se han visto sustancialmente mejoradas”, y el de Jaime Quevedo,  responsable de la impresión, “siempre tan profesional y cuidadoso con su trabajo”.